LA RIOJA.- Un hombre fue condenado en La Rioja a 20 años de prisión por abuso sexual de sus hijos, en un caso en el que la juticia comenzó a intervenir en 2004 con la primera denuncia de una de las hijas, cuando ordenó el alejamiento del hogar del acusado.
Si bien tras esa denuncia el hombre volvió a vivir con su esposa y sus dos hijos e incluso tuvo con ella a un tercero, en 2010 se comprobó que la hija presentaba nuevas lesiones por ataques sexuales y acusó a su padre por abusar de ella y de sus dos hermanos.
Fuentes judiciales explicaron que la condena se aplicó luego de que la justicia comprobó las violaciones de los hijos mayores, una niña y un varón, que son menores de edad.
Asimismo, señalaron que de acuerdo a las acusaciones los tres niños fueron víctimas de los abusos perpetrados por el padre.
El tribunal titular de la Cámara del Crimen de La Rioja condenó al hombre identificado como José F. por el delito de "abuso sexual agravado con acceso carnal" en perjuicio de dos de sus hijos.
El hombre también estaba acusado de abusar de una tercera hija, lo que el tribunal integrado por los jueces Sara López Douglas, Roberto Pagotto y Jorge Chamia no consideró probado.
El caso se originó en 2004 cuando la hija mayor denunció por primera vez a su padre.
Ante ello, el entonces juez de instrucción Miguel Angel Morales dispuso la exclusión del hogar del hombre tras constatar por peritajes la presencia de lesiones vaginales. Sin embargo, tres años después el hombre volvió a vivir con su mujer e hijos.
En ese marco, la mujer quedó embarazada de su tercer hijo, una niña, sobre quien no se pudo comprobar el abuso. En 2010 una nueva pericia médico-judicial constató que la misma hija que lo había denunciado seis años antes presentaba lesiones anales generadas por abusos sexuales.
Las fuentes señalaron que, según se expuso durante el juicio, la madre de los tres niños no denunció nunca a su pareja "por miedo".
Tanto la identidad como las edades de las víctimas se mantienen en reserva dado que se trata de delitos que afectan la integridad de los menores de edad.
Los niños recibieron además asistencia psicológica por disposición de la justicia.(DyN)